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EDIFICIO DE 33 VIVIENDAS EN EL PLAN PARCIAL “LA FLORIDA”

Huelva

1º PREMIO CONCURSO “JOVENES ARQUITECTOS EN ANDALUCÍA” 2003


Arquitectos Ana Cayuela Delgado · Jorge Ribadeneira Veneros · Lucila Urda Peña · Juan Utiel González

Aparejador Pedro Toscano Arroyo

Instalaciones Nieves Plaza Serrano

Estructuras ETESA

Construcción 2008-2009

Promotor EPSA

Superficie construida 3282,91 m2

Presupuesto 1.529.623 euros

Cómo colonizar esta solana aún salvaje… El clima, de inviernos suaves y veranos calurosos raramente nos deja ver una nube. El cielo despejado, de un azul casi blanco, se encuentra casi siempre saturado de luz. Empezaremos creando sombra y cobijo, espacios frescos donde poder pensar y vivir. Esponjamos lo construido mediante agujeros de sombra, que enfrían los muros de las casas. Nos apropiamos del parque que construirán al otro lado de la calle, y lo hacemos entrar en el edificio, creando unos espacios de acceso al aire libre en todas las plantas, prolongando el espacio público en el interior del edificio, patios y ojos verdes que se asoman al exterior y zaguanes junto a cada puerta, lugares refrescantes y funcionales donde dejar una bicicleta o poner unas plantas.

El resultado es un edificio macizo y compacto en el que la ventana como tal pierde protagonismo a favor de los profundos huecos que miran al exterior (zaguanes y terrazas) que iluminan los espacios vecinos, evitando en lo posible la exposición directa. La fachada responde a la distribución interior y se ordena mediante estos grandes huecos, que se repiten y dan ritmo al edificio. Las ventanas y los grandes huecos dan la doble escala, la humana y la de la ciudad, al edificio.

El aspecto exterior es de sencillez, de un color claro que subraya la limpieza del volumen. La cubierta transitable y accesible es otro espacio común más del edificio. El verde del parterre de los zaguanes que se asoman a la fachada, el color del interior de las terrazas, y los distintos acabados con los que se personalizan los distribuidores interiores hablan de un interior variado y vivido.

La manera en que se conforman las viviendas no es tipológica, pero parte de un orden básico y una lógica constructiva en la cual se agrupan las zonas húmedas y se dota a las viviendas de la imprescindible ventilación cruzada. Las diferentes piezas de la casa se agrupan de la mejor manera en cada esquina y en cada caso, y en el solar, cada caso es diferente, cada lugar varía sus condicionantes. Cada pieza busca el óptimo soleamiento y ventilación.

Más que tipos de viviendas se han buscado espacios, configurando un tejido de piezas, que, al mismo tiempo que se agrupan para formar la unidad “casa”, ocupan el volumen y dan lugar a la unidad “edificio” haciendo de contenedor y contenido la misma cosa.

Estas piezas se agrupan en un orden que permite otras disposiciones, combinación de células de la misma naturaleza y permeabilidad entre estancias.

La entrada a cada una de las viviendas se hace a través de los amplios zaguanes, espacios al aire libre pero protegidos, separados de la fachada y del pleno sol por un verdadero jardín, listos para ser colonizados y personalizados por sus habitantes.

La cocina mira hacia estos jardines-zaguanes en fachada, desde donde recibe la luz, y a la visita que llama a la puerta. El espacio de la cocina es susceptible de ser ampliado simplemente abriendo las correderas que la comunican con el salón. La sala es el espacio central de la casa, que se protege del sol tras la profundidad del hueco de la terraza, que es su extensión natural. Los dormitorios se ubican en los lugares más tranquilos de la casa.

Obtenemos así unas viviendas y un edificio donde el aire corre, donde el verde tiene cabida y sentido, donde la luz y el sol se controlan con la misma arquitectura, método sencillo y ecológico de fabricar lugares confortables para el hombre.