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VIVIENDAS PARA UNA COOPERATIVA EN BIENNE

Suiza

2º PREMIO CONCURSO mayo 2019


Colaboradores infografía idearch-studio

Arquitectos PEZarquitectos SLP · Bonhôte Zapata architectes

La solución planteada pretende poner en valor las singulares características del lugar. Parcela de marcada pendiente orientada al Norte donde se sitúan también las mejores vistas una vez superadas las vías del tren y la Friche industriel y en la que destaca la presencia de la imponente tour-maison de Max Schlup construida en los años 60 y que actualmente está siendo restaurada.

Asumida la preponderancia de este elemento, de fuerte presencia en esta zona de Bienne y de carácter casi icónico, se propone la construcción de un conjunto de edificaciones de menor escala que dialoguen con la trama urbana del entorno.

La complicada geometría de la parcela, en forma de flecha, la zona de sombra arrojada de la torre y el cumplimiento de la normativa urbanística han sido determinantes a la hora de elegir la ubicación de las nuevas construcciones.

Un bloque aislado se sitúa en la zona alta de la parcela, alejada de las vías del tren, recibiendo el sol por su orientación sur y con las mejores vistas hacia el norte. Los otros dos volúmenes se ordenan en paralelo a las vías del tren, como si fueran una única construcción de carácter lineal, interrumpida y escalonada para permitir las vistas de los vecinos preexistentes. Este último aspecto ha sido determinante a la hora de definir la forma de la envolvente del volumen construido.

Viviendas con doble orientación, con dormitorios a norte y salones a sur, que permiten disfrutar de las vistas y del soleamiento. Para minimizar el efecto del ruido de los trenes se ha resolver los dormitorios, todos ellos de orientación norte, disponiendo los armarios en fachada, de tal manera que junto a los muros y exteriores funciones como colchón atenuante de los ruidos.

El papel de los núcleos de comunicación es fundamental para el funcionamiento del conjunto, ya que además de organizar los edificios, ofrecen un desahogo espacial a las viviendas, que se ven ampliadas por los espacios de uso común y utilización vecinal y, dado su carácter abierto y permeable, evitan el efecto barrera que una construcción lineal tan alargada podría provocar situada en la zona más estrecha de la parcela.

Todas las viviendas del proyecto cuentan con espacios extra más allá de la superficie útil de la propia vivienda, como son los jardines de uso privativo en los bajos, las terrazas y las logias de uso comunitario. Esto permite además a los usuarios disfrutar del entorno, de las vistas y de la luz natural más allá de la ubicación concreta de su vivienda.

Los espacios de uso comunitario más representativos, como las zonas de juegos infantiles o la sala polivalente dedicada a albergar celebraciones o reuniones vecinales ocupan un lugar nuclear en el centro de la parcela, son el verdadero germen generador del proyecto. Otros espacios como las lavanderías, las habitaciones para invitados o las terrazas de uso colectivo en las que se ubican los huertos urbanos se ubican en distintas zonas del proyecto, “invadiéndolo” por completo.

Queremos pensar que el modelo de vivienda colectiva planteado fomentará a través de la riqueza y diversidad de los espacios ofrecidos a los usuarios, el desarrollo de las relaciones interpersonales y del concepto de corresponsabilidad, ensalzando el valor de lo común, lo que realmente no es ni público ni privado.

La importancia otorgada a los espacios y zonas comunes de uso comunitario debería ser un canal que fomentara la relación vecinal dejada de lado, en muchos casos, por los nuevos modos de habitar, convirtiendo esta promoción de viviendas en UNA BELLE HISTORIE.